lunes, 17 de junio de 2013

Crisis y globalización: ¿la oportunidad del traductor?

Por Ana Bermúdez



A nadie se le escapa la situación que están viviendo las empresas españolas en los últimos años. Los datos son cada vez más escalofriantes y parece que no llega el momento de tocar fondo.
La economía mundial atraviesa en los últimos años un proceso de cambio y dinamismo. Los mercados se están unificando, los productos se van estandarizando, las necesidades y los gustos de los consumidores van en la misma dirección en todo el mundo, los canales de venta y distribución son ahora diferentes… En resumen, las barreras comerciales se rompen y el mundo se globaliza.
Ante esta situación, muchas empresas españolas comienzan a plantearse salir al exterior a vender sus productos o servicios optando por el complejo pero acertado camino de la internacionalización.
Sin embargo, en medio de todo este proceso las barreras lingüísticas y culturales permanecen y, en su proceso de internacionalización, las empresas (ya sean pequeñas, medianas o grandes) necesitan profesionales capaces de canalizar, dar forma, e incluso mejorar las estrategias de sus departamentos de exportación. Profesionales que conozcan las diferencias entre los clientes nacionales y los de otros países. Profesionales que podemos ser nosotros, los traductores e intérpretes, como mediadores lingüísticos y culturales.
En diciembre de 2006, la Dirección General de Educación y Cultura de la Comisión Europea publicó un informe sobre los efectos de la falta de competencia lingüística de las empresas sobre la economía europea (ELAN). La muestra utilizada fueron 2.000 pymes y 30 multinacionales con sede en Europa.
Según el informe ELAN: «Un porcentaje significativo de PYME europeas pierde cada año oportunidades de hacer negocios como resultado directo de la falta de competencias lingüísticas e interculturales.»
Respecto a la productividad de las PYME y sus resultados en materia de exportación, el informe recomienda a las empresas europeas, entre otras cosas: «aplicar un amplio abanico de estrategias de gestión lingüística, como la inversión en formación lingüística, la contratación (provisional o permanente) de hablantes nativos de diferentes lenguas, la utilización de tecnologías del lenguaje y el trabajo con traductores, intérpretes, comunicadores y mediadores culturales», ya que de la muestra analizada, las que lo hacen venden un 44,5% más que las que no lo hacen.
En cuanto a nuestro país, vemos en el informe que el 52% de las empresas consultadas han contratado traductores o intérpretes para su comercio exterior. Este dato sitúa a las empresas españolas por encima de la media europea, que está en el 45%.
En relación a la localización de las páginas web, un 62% de las empresas europeas consultadas las adaptaron para el comercio exterior traduciéndolas a otros idiomas. En el caso de España el porcentaje es del 66%, de nuevo por encima de la media. Un 57% la han traducido al inglés, que continua siendo el idioma principal en el que las empresas deciden publicar su web pero se recomienda empezar a tener en cuenta idiomas como el chino, el árabe el ruso y el japonés.
En cuanto a las multinacionales con sede en Europa, el 80% de las consultadas ha contratado en algún momento traductores externos, mientras que el 47% lo hace de manera habitual.
Si pensamos que el informe que estamos analizando es del año 2006 y que el mundo ha seguido girando en torno a la globalización y las empresas decidiéndose por su internacionalización debido principalmente a la crisis que azota los países de nuestro entorno, es de suponer que las necesidades lingüísticas tanto de PYME como de multinacionales habrá aumentado abriendo el abanico de posibilidades de traductores e intérpretes.
Pero vayamos entonces al grano, ¿qué podemos ofrecer los traductores e intérpretes a las empresas que deseen embarcarse en un proceso de internacionalización? A grandes rasgos, ser el primer eslabón de la cadena que permitirá a dichas empresas comunicarse e instalarse en mercados extranjeros hablando el idioma de destino, ya sea por vía escrita u oral. Pero para ser un poco más concretos, ofreceremos aquí una lista de las posibles acciones que una empresa inmersa en este proceso necesitará de nosotros:
  • localización de su página web
  • traducción y traducción a la vista de correspondencia (faxes, cartas, correos electrónicos, etc.
  •  traducción jurada de documentos (contratos, documentación para licitaciones públicas, etc.)
  •  interpretación bilateral (asistencia en ferias y viajes de negocios)
  •  interpretación telefónica (llamadas)
  •  traducción técnica (fichas técnicas de productos, manuales de instrucciones, etc.)
  • edición y revisión de documentos (incluso los redactados en español)
  • asesoramiento lingüístico
En cualquier caso, este listado podría ampliarse hasta el infinito. Lo más importante es que seamos capaces de comprometernos con los clientes (empresas en este caso) y acompañarles aportándoles apoyo y profesionalidad en esta carrera de fondo que es el proceso de internacionalización de una empresa. Una carrera en la que deberemos ser capaces de reinventarnos cada día y estar siempre preparados para adaptarnos a un contexto mundial que se nos presenta como oportunidad.
Lo que yo tengo claro es que una empresa que cuenta con servicios lingüísticos de calidad (internos o externos) tiene gran parte de su éxito garantizado en el exterior, ¿estáis de acuerdo?

domingo, 9 de junio de 2013

Dame baguette y llámame tonto


El otro día alguien comentaba en una merienda de chicas que había ido a una repostería nueva del centro y había degustado un delicioso muffin… por el módico precio de 5 euros. ¡¿5 euros?! Pero si me pido una magdalena de las de toda la vida me dan una docena por el mismo precio, ¿no?
 
Pues así es. No hay nada como utilizar extranjerismos para incrementar el valor de las cosas y darle cierto toque de distinción; ése que nuestros términos en castellano parece ser que no aportan.
¿O es lo mismo tomarse un espresso en el coffee break con unos macarons que un café solo en el descanso con unos pastelitos? 
 



No, lo primero tiene mucha más clase. Y si es necesario pagar un poquito más, pues se paga.
 
Así, si quieres estar a la última en el gimnasio, apúntate a spinning, body pump y aquagym y olvídate de la típica bici, del baile y de la natación.
Nuestros padres disfrutaban con los torneos de tenis pero nosotros nos debemos a los open de pádel, al más puro estilo expresidente del gobierno. Ahí es nada…
 
Y aún te digo más. Porque si ya se empleaba algún extranjerismo para determinada actividad, ahora lo cambiamos por otro y mola mucho más. Practicar footing es de carcas y nada chic.
Si no quieres ser una marginada social debes incorporar en tu vida el concepto running. Viene a ser lo mismo que el footing pero con un outfit muy estudiado, unos accesorios it y una playlist con los top ten en tu Smartphone. Por supuesto, no olvides subir cada una de tus carreras a las redes sociales a través de la app correspondiente porque sino, darling, es como si no hubieras corrido. Bienvenida al mundo de los runners



 
Recuerda: por mucho que la RAE se empeñe en recomendar el uso de términos propios de nuestro idioma tales como la tablavela, seguro que ligas mucho más si eres windsurfista.
Y hablando de ligar, ten en cuenta que ahora lo que se lleva es tener affaires a través de datings. Nada de quedar y tener un rollito…
 
Ya sea para ligar, para practicar algún deporte o para salir a tomar una copita (¿afterwork?), es fundamental estar mona. Déjate asesorar por tu personal shopper -vamos, lo que viene siendo tu asesora de belleza- y aplícate un tratamiento antiaging con lifting incluido para aparentar 10 años menos.
Un buen brushing -¿no era moldeado?-, un poquito de lipstick -¿o era rouge à levres? ¿o carmín? ¿o pintalabios? Ay, ¡qué lío!- un eyeliner waterproof -¿o debo decir waterproof eyeliner?-, y ¡lista para cautivar a todo paparazzi viviente!
 
La moda es sin duda un sector con una tremenda influencia lingüística y las revistas femeninas están plagadas de términos acuñados de otros idiomas: Este verano hazte con una prenda trendy, fashion, minimal, cool o de inspiración pin up y combínala con el must de la temporada en su versión low cost.
Sin embargo, este fenómeno se extiende a otros ámbitos, como el profesional.
 
Traduciendo esta misma semana una denuncia de un ciudadano de París que fue víctima de un robo en una autopista catalana el pasado verano me he encontrado con el término car-jacking en la versión francesa. Pardon? Pues resulta que no es más que eso, un robo de vehículo con violencia al conductor. Y ahí estaba, en la mismísima denuncia presentada a los agentes de la policía de París.
 
También esta semana fui invitada a través de Facebook a participar en un meet up en el museo de la Universidad de Alicante. ¿Un meet up? ¿Y esto en qué consiste? Confieso que no sabía muy bien si me estaban ofreciendo un curso intensivo de arte o una noche de pasión. Con un poco de mieditis pinché en la página del evento y me tranquilizó ver que no debía de ser la única que desconocía el término, pues había un pequeño párrafo que explicaba de qué iba aquello. Según esta página, un meet up es «un colectivo de gente, que se junta para aprender algo, compartir algo, hacer algo. Intercambiar conocimiento». ¡Ahhhhh! ¿Una quedada? Claro, ahí está el truco… Puro marketing.
 
No es lo mismo ser dealer que distribuidor, una it girl que una chica de moda, leer un best seller que un superventas, como tampoco lo es ver un thriller que una peli de miedo. Un thriller es como mucho más scary, ¿no?

lunes, 3 de junio de 2013

XTM Cloud: ¿una alternativa a otras herramientas TAO?

Como en muchas otras facetas de la vida, en nuestra profesión podemos guiarnos por una máxima que no hace sino describir nuestra realidad: «renovarse o morir». Haciendo honor a dicha máxima y con el fin de adaptarme a las necesidades de uno de mis clientes, en los últimos tiempos me he visto en la necesidad de emplear una herramienta TAO que hasta ahora desconocía: XTM Cloud.
¿Qué es XTM Cloud?
Es un sistema de gestión de traducciones y una herramienta de traducción asistida por ordenador (TAO) y, como su propio nombre indica, se trata de un sistema basado en la nube, es decir, está alojado en los servidores de la empresa. Por lo tanto, no es necesario instalar ningún software en nuestro ordenador.
Como sistema de gestión de traducciones XTM permite crear proyectos y establecer los idiomas de trabajo, definir las memorias de traducción que se van a aplicar, asignar los traductores, revisores y editores que van a participar en los mismos, etc.
Como herramienta TAO, permite crear memorias de traducción y bases de datos terminológicas. Al importar el archivo original se convierte a XML y el sistema comprueba si en la memoria de traducción se detectan coincidencias exactas en contexto, coincidencias reutilizables dentro del documento o coincidencias parciales que puedan facilitar el proceso de traducción. Asimismo, la herramienta integra correctores ortográficos, de formato y de puntuación para llevar a cabo los controles de calidad.
¿En qué se diferencia de otras herramientas de traducción?
Como ya he mencionado antes, la principal diferencia de esta herramienta es que no es necesario instalar ningún tipo de software en nuestro ordenador para poder emplearla. Se accede al sistema iniciando sesión desde cualquier navegador lo que propicia una gran flexibilidad ya que esto nos permitiría trabajar desde cualquier lugar con el único requisito de tener acceso a internet.
Editor de XTM Cloud
¿Cómo funciona?
Al iniciar sesión accedemos a una bandeja de entrada en la que están relacionados todos los proyectos que debemos realizar. Al abrir el editor descubrimos que tiene una apariencia muy similar a la de otras herramientas TAO: los segmentos divididos en forma de tabla, con el idioma original a la izquierda y el de destino a la derecha. El segmento traducido se almacena automáticamente en la memoria de traducción cuando se sale de él. La herramienta cuenta con funciones básicas como recuentos, concordancia, buscar y reemplazar, filtros de segmentos, etc.
Tipos de archivos soportados por XTM Cloud
Ventajas e inconvenientes
Una de las grandes ventajas de XTM Cloud es que puede importar muchos tipos de archivos, entre los que podemos destacar los TTX de Trados y los TXML de Wordfast. Esta peculiaridad permite aprovechar los documentos previamente traducidos con cualquiera de estas dos herramientas.
La característica principal de XTM de almacenar toda la información en la nube propicia la colaboración en tiempo real de varios traductores en un mismo proyecto. Como la información introducida por todos los participantes se va memorizando simultáneamente, todos los traductores tienen acceso a los nuevos datos de forma inmediata. El sistema detecta y propaga las coincidencias creadas por traducciones de otros compañeros, destaca las palabras introducidas en la base de datos por otros traductores y permite visualizar los comentarios generados por cambios de algún tipo. Según sus creadores, este sistema de trabajo agiliza el proceso de traducción reduciendo los plazos.
Sin embargo, para mí es un inconveniente que la traducción se introduzca automáticamente en la memoria simplemente al salir de un segmento, si dicha memoria está compartida con otros traductores. Por mi modo de trabajar, no siempre mi primera versión de un segmento es la definitiva. En muchas ocasiones, es en una segunda o tercera lectura en la que la traducción adquiere la forma adecuada. Por eso, en mi caso, debería configurar la memoria para que no valide automáticamente los segmentos y, de esta manera, perdería la ventaja del trabajo en tiempo real.
En mi opinión, parece una herramienta útil para iniciarse dentro del mundo de las TAO ya que es sencilla de manejar y ofrece las funciones básicas. Sin embargo, todavía no he utilizado XTM Cloud lo suficiente para evaluar si es tan completa como otras herramientas con las que pretende competir.
Uno de sus mayores atractivos es su precio, ya que te puedes suscribir por 11€/mes con una limitación de 10.000 palabras mensuales y con dicha suscripción se incluye la asistencia técnica. Además, ofrecen una versión de prueba gratuita durante 30 días.
Por otro lado, también es posible obtener los datos de acceso a través de la agencia de traducción que solicita el uso de esta herramienta. En ese caso, formaríamos parte de sus recursos y accederíamos a través de su suscripción.
Si deseáis profundizar en el uso de esta herramienta os recomiendo un seminario web impartido por Anne-Charlotte Perrigaud en el que explica detalladamente el funcionamiento de XTM Cloud. Asimismo, en la página web de XTM Internacional hay disponibles algunos vídeos y documentos en inglés donde podéis encontrar más información sobre este sistema.
Para concluir, ¿habéis utilizado XTM Cloud? ¿Os parece una herramienta útil? ¿Por qué la recomendaríais o la desaconsejaríais?[i]

[i] Ilustraciones obtenidas del Manual de XTM Cloud.
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